lunes, 31 de diciembre de 2012

Caligrafía mística: Sepher Yetzirá. 2


Soy incapaz de centrarme en una sola cosa —dicen que es importante para ser productivo, pero yo no puedo— y la prueba es este trabajo: empecé a realizar los primeros bocetos en agosto y lo he ido alternado con infinidad de cosas, esperando el momento en que he sentido que debía finalizarlo. 
Siendo el que cierra el año (oficial) no podía ser otra cosa que un árbol.

Diez Sephiroth de la nada y veintidós 
letras de fundamento: tres Madres 
Alef, Mem, Shin
siete Dobles 
Bet, Gimel, dálet, Caf, Pe, Resh, Tav
y doce Elementales 
He, Vav, Zain, Jet, Tet, Yod, lamed, Nun, Sámej, Aín, Tsade, Cuf


Ha empezado el nuevo año (astronómico, con el solsticio de invierno); y he elegido la kábala porque pone el acento en la relación del hombre con las letras, con su significado y con su forma. 

Y propone que es un camino adecuado para trascenderse.
Ferdinandus, d.s.
P.S. Como puede observarse, la tinta dorada y la acuarela roja no las he aplicado directamente sobre el papel, sino sobre una base. El papel me ha sorprendido de formas muy diferentes; es un papel fabricado a mano en el Molí Paperer de Capellades y, a pesar del poco gramage, ha aguantado muy bien la acuarela; en cambio, la superficie ha sido un incordio a la hora de trabajar con plumilla. La próxima vez que suba a ver el Museo —recomendado— preguntaré, ya que el error fue mío, al comprar papeles por su apariencia en vez de por la utilidad que quería darles.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Caligrafía mística: Sepher Yetzirá. 1


Por treinta y dos caminos misteriosos de sabiduría, Dios (...) ha trazado y creado su mundo, bajo tres formas, en la escritura, en el número y la palabra. Son diez números principales y veintidós letras fundamentales, de las cuales tres son principales, siete dobles y doce simples.
               Sefer Yetsirá, I, 1
En mi juventud me interesaron los fundamentos filosóficos de la kábala. Una afición compartida con uno de mis hermanos, que ahora me ha ayudado buscando el texto en hebreo. 
Iba encontrando rastros en lugares tan distantes como la obra de Borges, una novela de Meyrink que hace alusiones a la criatura que creara el rabino Loew de Praga o en la iconografía de los arcanos mayores de algún curioso Tarot de Marsella.
La base es sencilla y se desarrolló, sobre todo, en el medievo del sur de Europa  con textos tan importantes como el Sefer ha-Zohar (Libro del Esplendor, atribuido a Simón bar Jochai, un rabino del siglo II y en el que aparece una frase que ya caligrafié), o el citado Sefer Yetsirá (Libro de la Creación).

Según la filosofía cabalística, Dios habría creado dos mundos: uno formado por aquello que percibimos; el otro, por diez números y veintidós letras que, constantemente combinadas, explicarían y podrían modificar ese mundo material. Cada letra y número tendrían sus correspondencias en los elementos básico, las partes del cuerpo, los signos astrológicos, los días de la semana, los puntos cardinales 

De esta forma, dominar la palabra sería dominar el mundo, incluyendo los riesgos que eso comporta, tal y como relata la leyenda del Gólem. 

En este diseño he jugado combinando el círculo y el cuadrado con los números 3, 7 y 12 (parte del árbol y letras) y el 6. 
Ferdinandus, d.s.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Feliz Navidad 2012


La última inicial que realicé en relieve, siguiendo un modelo típico de Vigne Blanche me gustó, así que decidí utilizar un diseño similar, con la letra “N” de Navidad, como letra capitular.

Había realizado algunas cosas similares, pero nunca siguiendo un patrón tan clásico. El resultado, como siempre, es un poco limitado, pero se trata de aprender. En este caso, además de consultar diversas páginas de las ya recomendadas, me han venido muy bien unos apuntes que me pasó un amigo de un curso que dio A. Adams en Bonnecombe (¡en 1988!) y que yo había tenido guardados durante años.

El trabajo con pan de oro sigue estando encallado y detecto muchos errores.
Pero ahora no se trata tanto de cuestiones técnicas sino emocionales, así que para todas, y para todos, una Feliz Navidad y un buen año 2013 en compañía de todos vuestros seres queridos.

Ferdinandus, d.s.

P.S. Y para compartir el espíritu de las fiestas, aunque no tenga nada que ver ni con la Navidad ni con la caligrafía… o sí.
(unos once minutos; merece la pena ver hasta el final)

El valor de una sonrisa


martes, 4 de diciembre de 2012

Nudos celtas. Issorie (2)


A veces, los esquemas se rompen. Es otra forma de aprender.
Hasta ahora los ejercicios que había realizado con nudos celtas eran variables de un esquema basado en líneas paralelas y perpendiculares que se cruzaban. Hacer “dibujos” podía convertirse en una especie de mantra repetitivo y relajan

Esta semana no. He intentado reproducir, a partir de mi esquema previo, la decoración central del escrito dedicado a la iglesia de Notre Dame de Mailhat, y no ha habido manera. Nada coincidía. Es más, ni siquiera las zonas redondas eran circulares ni las rectas siempre paralelas, ni se cortaban entre ellas a 90º. Un caos. Hermoso y atractivo, ciertamente, pero caos. Al menos, aparentemente y para mí.




Para mí, los nudos celtas han estado siempre más cerca de la arquitectura que de la pintura, más próximos a la tipografía que a la caligrafía; han sido más dibujo técnico que artístico. Así que para reproducir éste he tenido que cambiar algunas ideas preconcebidas. 


Al final, no he podido evitar algunos pequeños cambios para que se adaptara a mi mapa previo. No he pretendido mejorar nada, simplemente es que necesitaba —problemas de estructura mental rígida, imagino— que los trazos redondos fueran circulares. Y no he podido lograr que las rectas con la misma dirección fueran paralelas. 
Ferdinandus, d.s.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Nudos celtas. Issorie (1)


La última vez que visité l’Auvergne, una hermosa región del Macizo Central francés, fue en agosto de 2008. Está llena de pequeños pueblos con iglesias preciosas, en un grave paisaje volcánico. 
En la ciudad de Issoire pude disfrutar de un templo en su estado más puro —la catedral—, en la que la piedra viva apenas se veía, recubierta por pinturas alegóricas y decoraciones fantásticas. 


Justo al lado había una exposición de caligrafía medieval, y me entretuve tomando fotografías de algunas de las obras expuestas. Una de las cosas que me llamó la atención es el uso de trenzados celtas para separar columnas en los textos. 

Este fin de semana, revisando fotografías, las he vuelto a encontrar y he intentado reproducir esquemáticamente una de ellas.

Desconozco quienes son los autores; lamento no poder felicitarlos por sus obras y agradecerles la belleza que compartieron. Sirva este post como homenaje.
Cuando tenga más tiempo iré adjuntando alguna más.
Ferdinandus, d.s.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Feliz cumpleaños con relieve y vigne blanche


Mi hija Andrea ha cumplido los años y decidí complicarme un poco la vida realizando una felicitación en la que incluiría una inicial en relieve —la A en uncial— adornada con una decoración tipo vigne blanche. Esta inicial tenía como base la que ya había realizado previamente para probar cómo funcionaba el relieve en diversos niveles y aquí opté por jugar únicamente con dos.

Materiales: He trabajado con un papel artesanal del molino papelero de Capellades — estuve haciendo una visita hace unos meses y aproveché para comprar algunos pliegos—, de poco gramaje pero robusto y con una textura quizás un poco áspera para las plumillas cargadas con gouache. De hecho, probé con una de las Speedball recientemente adquiridas y no me acabó de convencer. Finalmente, la que mejor corría fue una vieja plumilla que ha demostrado ser una “todo terreno”: la Heintze & Blanckertz 831/2.


Problemas y soluciones: A nivel de materiales, para realizar el vaciado del relieve había conseguido unas láminas de acetato de un gramaje suficiente y pensé que sería más cómodo trabajar con ellas que con cartulina, gracias a su transparencia: craso error. Tuve problemas para dibujar sobre ellas —no tenía a mano un buen rotulador permanente de punta fina— y a la hora de cortarlas, además de ser más duras, se alabeaban. Así que volví al método tradicional de la cartulina. En cuanto al diseño, tuve problemas al recortar los tramos más largos —la cartulina tendía a arrugarse y en algunos lugares el espacio era muy delgado— y con las partes redondeadas más pequeñas. Así que hice lo que pude y, gracias a Dios, al pasar los buriles se difuminaron un poco los errores.

P.S. Como siempre, se aceptan y agradecen críticas constructivas, ideas para mejorar y soluciones alternativas que a mí no se me han ocurrido. Gracias.
Ferdinandus, d.s.