jueves, 25 de julio de 2013

Marginalia


1. Definición
Marginalia es una palabra latina que designa, en general, aquellos dibujos o anotaciones que se hacen en los márgenes de los libros; una actividad realmente interesante en ciertos manuscritos iluminados medievales.
En Wikipedia no explican demasiado, pero hace unos días, en un blog de historia que suelo leer, apareció una entrada muy interesante: http://themaskedlady.blogspot.com.es/2013/07/las-marginalia-y-el-humor-medieval.html

2. La otra Edad Media
Los aficionados a la caligrafía e ilustración de épocas pretéritas, me temo, solemos idealizar a veces ciertos períodos. Dejando de lado los olores nauseabundos que impregnaban el ambiente en las ciudades y pueblos, la perspectiva edulcorada de novelas y películas, aunque las citen, dejan demasiado de lado el horror real de guerras, hambrunas, enfermedades y epidemias, falta general de higiene, opresión, miedos, fanatismos, supercherías... cosas todas ellas que impregnaban, con frecuencia, incluso las vidas más monótonas.

3. Los copistas
En este contexto, la vida en los monasterios tampoco debió ser demasiado bucólica. La contemplación de iglesias y catedrales, la visita a monasterios cistercienses, o el repaso de bellas páginas de pergamino iluminado nos remiten a un mundo imaginario ordenado y hermoso, paciente, donde se reza y se trabaja siguiendo el ritmo del día y las estaciones. Una vida donde el copista se afana en crear y transmitir belleza, únicamente atento al trabajo en el pergamino, al sonido de la campana que marca las horas canónicas y a Titivillus, el diablillo encargado de distraerlo y hacerle así pecar.

En ese mundo no caben el hastío de la repetición, la pérdida de la vista, el calor y el frío a veces inhumanos, el dolor de músculos y articulaciones tras horas sentados en incómodas posiciones, las miserias de la vida en comunidad, la disciplina no siempre aceptada, el picor constante de los sabañones en invierno, los sentimientos de culpa exacerbados, las herejías a menudo flotantes, las inquisiciones siempre al acecho (en El nombre de la Rosa, de Umberto Eco, hay una buena aproximación). Pero ese era un mundo más real

4. Marginalia de nuevo
En este contexto se entienden los dibujos jocosos disimulados en mitad de una página y las ilustraciones y anotaciones en los márgenes: las marginalia. Algún día, cuando haya aprendido más, yo también colocaré algunas. Y lo haré sin miedo a ser descubierto, reprendido... o torturado. 

Ferdinandus, d.s.

La imágenes que adjunto corresponden a: 
El rostro entre la partitura:
http://letterology.blogspot.com.es/2012/10/halloween-heresy.html donde, por cierto, comparan este rostro con el de Moe, el barman de los Simpson.
El árbol que produce penes puede encontrarse en: 
La fotografías las hice en mi último paseo por el Real Monestir de Santa Maria de Santes Creus (Monasterio cisterciense de Santas Cruces), en Aiguamúrcia (Tarragona) —de visita imprescindible si no se vive demasiado lejos— y corresponden al dormitorio de los monjes y a la recreación de un scriptorium. 

miércoles, 24 de julio de 2013

N capitular


Mi primera intención era caligrafiar una frase, pero como llevaba mucho tiempo inactivo me decidí a trabajar primero la N con la que abriría el texto.
Aprovechaba también para probar un papel hecho a mano y algunas cosas más. Los resultados siempre me decepcionan un poco, pero lo sigo intentando.
Después de un par de bocetos. tracé con regla y compás la geometría clave.

Luego, con ayuda de unas plantillas de curvas, fui perfilando la idea hasta que tuve la N definida.

La ornamentación fue más complicada. De hecho, el primer resultado me pareció excesivamente barroco, 
así que la “suavicé” un poco

El color ha sido un poco un fracaso. Quería hacerlo sólo en la gama azul, pero no encontré un equilibrio; después pensé en utilizar, como técnica, lápices de acuarela —no los había probado nunca— y el resultado fue poco satisfactorio, 


por lo que volví a mi clásico gouache opaco.

Y así quedó al final. 

Ahora preveo ya un problema: cuando repita la inicial a una escala menor, la definición de las volutas posiblemente pierda calidad, por lo que quizás haya de simplificarlas. 
Pero eso será otra historia
Ferdinandus. d.s.

domingo, 16 de junio de 2013

Recomendados. 5, y limpiezas de primavera


Como siempre, llego tarde. O a tiempo, según se mire. 
En países europeos más septentrionales tienen una costumbre llamada “limpieza de primavera”: se trata de tirar cosas viejas, recuperar la ropa para el buen tiempo y limpiar a fondo armarios , cocinas y otros espacios para que la casa respire el nuevo aire y ayude a comenzar un nuevo ciclo.
Hacía tiempo que tenía ganas de cambiar algunas cosas en el blog. De un lado, la vida está llena de pequeños descubrimientos y es bueno compartirlos. De otro, hay cosas que en su momento fueron importantes y ahora ya no lo son tanto, no porque hayan perdido valor, sino porque cambian nuestras necesidades y perspectivas.
Pero vayamos a lo que suma:
Primero quiero recomendar la página de un acuarelista, José Garrido.
No es calígrafo, pero creo que separar ciertas formas de expresión estética no es bueno. Y además, cuando he ido leyendo sus entradas sobre plumillas, tintas o pinceles, me he dado cuenta de lo cerca que está y de lo mucho que aporta. 
Merece la pena, además, por otras dos cosas: escribe cosas hermosas —leer es casi un vicio para mí— y tiene una tienda en e-bay donde conseguir algunas cosas interesantes (yo, por ejemplo, acabo de comprarme un par de palilleros nuevos)

Después, citar a un conjunto de calígrafos interesantes a los que sigo en flickr:
  • Steve Czajka. Son muy buenos sus trabajos con caligrafía contemporánea, pero sobre todo me encanta su trazo con variantes de fraktur. 
  • Pedro González (PEGGO). Trabaja caligrafías muy diversas tanto en técnicas como en procedimientos y materiales. Se puede aprender mucho simplemente viendo lo que hace.
  • Aesky. De aparente sencillez. A veces incluso presenta trabajos en una simple hoja de papel cuadriculado; me resultan sugerentes los detalles.
  • Claudio Gil. En su página pueden verse buenos ejemplos en grandes formatos y caligrafía experimental bien entendida.
Y, por último, un blog y una web con información y encanto:
  • Bibliotypes. No es exactamente un blog de caligrafía, sino de todo lo relacionado con las letras. Dispone de un fondo de material impresionante para trabajar o para inspirarse a partir de páginas de textos antiguos. Son interesantísimas sus entradas con monogramas del XIX.
  • Instant de Calligraphie. La caligrafía que se hace en Francia siempre me ha sorprendido por sus efectos impresionantes. 
Hoy la lista ha sido  larga. Espero que también haya sido útil.

Ferdinandus, d.s.


viernes, 14 de junio de 2013

Caminante, reflexiona


Caminante, reflexiona.
No siempre coinciden el lugar donde crees ir y al que de verdad te
diriges. Procura que no te venza el desasosiego.
El camino más corto no suele ser el más tranquilo ni el más 
hermoso. Deja, pues, que te guíen la serenidad y la belleza.
Y que la prisa por llegar no te prive del gozo del Camino, porque el
final es igual para todos, y el futuro sólo Dios lo conoce.

Walker, reflects.
Not always match the place where you believe to go and the place that you are really going. (...)

Este uno de esos trabajos pendientes desde hace tiempo. 
Allá por el mes de marzo estaba dándole vueltas a la necesidad de encontrar el “tempo” —lento, por cierto— y, en un momento dado, me puse a escribir intentando sintetizar lo que estaba sintiendo. 
El resultado fue esta frase, que aún hoy expresa lo que sentí en aquel momento. 

De ahí a caligrafiarla había sólo un paso... que acabo de dar, aunque haya tardado.

Ferdinandus, d.s.

domingo, 26 de mayo de 2013

Tómate tu tiempo - Take Your Time


Esa cosa llamada estilo sobre la que tanto insisten es sólo un error que nos conduce a dejar un rastro personal.
                        Orhan Pamuk (1998). Me llamo Rojo  
Algunas consideraciones:
1. Ni siempre tenemos el tiempo libre que deseamos, ni siempre lo utilizamos bien. Por ejemplo, deseaba finalizar este trabajo para felicitar el Año Nuevo de Gracia —ya sabéis, aquel que empieza a contarse no desde que Jesús nace (Anno Domini, A. D.), sino desde que es engendrado (Anno gratia, A. G.)—, pero no he podido terminarlo hasta ahora. 
La idea, sugerente, viene de una costumbre medieval de organizar el tiempo y comenzar el año en un momento en el que coinciden la Encarnación, el año astrológico —el ciclo comienza bajo el signo de Aries— y el equinoccio de primavera. Precioso.

2. Sigo dándole vueltas a la relación de la caligrafía con el movimiento Slow. En mi caso es casi de manual: me relaja, me permite llevar mi ritmo, me acerca a esa soledad acompañada que tanto temo perder. Por eso tenía ganas de volver a un dibujo sobre un caracol que fotografié en la Selva Negra y combinarlo con la última orla.

3. El blanco; he descubierto el color blanco. Sin buscarlo. Llevaba tiempo esperando algo nuevo y hace poco vi un cuadro de tonos exageradamente pastel. No me gustó mucho, pero vi claro que tenía que recuperar el color blanco, que tenía olvidado. 
4. Las cosas, a veces, se tuercen. Mi primera opción era sobre un papel con textura; lo colores me gustaban, pero la plumilla corría mal e hice una pifia que lo estropeó. Cambié a un papel satinado y la pluma ha ido bien, pero los colores ya no son como antes. 

5. Dando un vistazo a mis pocos trabajos llego a una conclusión: no tengo estilo. Y lo curioso es que no me preocupa; releer a Pamuk también relaja.

Ferdinandus, d.s.


martes, 30 de abril de 2013

Barcelona como inspiración


Muchas ciudades europeas todavía conservan barrios medievales. No todas llegan a ser como las de la Toscana, pero en cualquiera de ellas, si nos perdemos adrede, podemos encontrar imágenes que nos inspiren o nos enseñen.

Hace unos días, ya en primavera, me dediqué a pasear por el barrio gótico de Barcelona, pero esta vez con la cámara, para ir fijando imágenes que si no olvidaría. Y es increíble la cantidad de ideas que uno encuentra cuando pone interés y las busca.

Ángeles, grifos, caligrafías, hojas de acanto

Ahora no tengo tiempo de dedicarme a la caligrafía, pero, como las ardillas o las hormigas, aprovecho y me aprovisiono de ideas para cuando llegue el momento. 

Y nunca viene mal gozar un poco y sorprenderse con lo que hicieron unos desconocidos hace unos cuantos siglos.


Ferdinandus, d.s.